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¿Qué implica la derogación del Estatuto del periodista?

  • Foto del escritor: Marcela Gutierrez
    Marcela Gutierrez
  • 25 feb
  • 3 Min. de lectura

Dentro de las modificaciones previstas en la Reforma Laboral, está la derogación del Estatuto del Periodista (Ley 12.908) y no es casual que se ataque a un sector que puede ser una arma importante en la lucha de la clase trabajadora. No podemos hablar de democracia sin periodismo.

El Sindicato de Prensa de la provincia de Salta (SIPRENSAL) sacó un contundente comunicado advirtiendo del peligro de esta medida que pretende desmantelar 80 años de derechos adquiridos.

“Un trabajador precarizado es un trabajador más fácil de silenciar”

Aspectos clave de la Ley 12.908:

Alcance: Incluye a periodistas, directores, redactores, reporteros gráficos y correctores en publicaciones diarias/periódicas y agencias de noticias.

Jornada Laboral: Máximo de 36 horas semanales. Horas excedentes se compensan con descanso o recargo del 100%.

Estabilidad: Protecciones especiales contra el despido arbitrario, incluyendo preaviso y una indemnización agravada (a menudo seis meses de sueldo).

Matrícula: Creación de la Matrícula Nacional de Periodistas, gestionada por el Ministerio de Trabajo.

Libertad de Prensa: Garantía de no censura y protección de la libre expresión de ideas.

Colaborador Permanente: Reconoce como tales a quienes tengan al menos 24 colaboraciones anuales.

También el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) envió una nota al presidente de la Cámara de Diputados y a los bloques políticos para rechazar la eliminación de la Ley 12.908 y reclamó su modernización sin suprimir derechos.

En un sector históricamente postergado qué significaría su eliminación? No solo compromete las condiciones laborales de los trabajadores de prensa, sino que puede comprometer seriamente la veracidad y calidad de la información


Retroceso en la Libertad de Expresión: Debilita el andamiaje legal que permite a los periodistas acceder a la información y difundirla sin represalias.


Riesgo para la protección de fuentes: El periodista es más vulnerable a las presiones externas, poniendo en peligro la confidencialidad necesaria para las grandes investigaciones.


Fragmentación y desigualdad federal: Se generará periodistas "de primera y de segunda" según la provincia.


Nivelación hacia abajo: Necesitamos más rigor y responsabilidad editorial, no un vacío legal que precarice la calidad de las noticias que recibís.


Sin marco legal: Los trabajadores de prensa se quedarán sin una norma que proteja la labor periodística.


¿Derecho de admisión? De aprobarse la derogación, cualquier autoridad en un edificio público o evento de interés público podría definir qué periodista puede pasar y cuál no. Es decir, el vacío se prestaría a la discrecionalidad.


¿Por qué es necesaria la indemnización especial? El sentido de sostener el preaviso de 6 meses y un régimen especial indemnizatorio no es un privilegio. Sin ese resguardo, cualquier poderoso podría presionar a un medio para que despida al periodista que lo incomodó.


Instauración de un relato oficial: Sin una ley que garantice estabilidad y proteja al oficio, el periodismo en Argentina corre el riesgo de convertirse en una repetidora del relato oficial.

En conclusión, debemos sumarnos a la defensa del estatuto que intenta garantizar condiciones mínimas en el ejercicio de una profesión que conlleva riesgos por el simple hecho de realizarla y que muchas veces se vuelve garante de derechos y testigo necesario en investigaciones, casos de violencia institucional, represión, y visibiliza conflictos y situaciones acalladas sistemáticamente.

La desprotección legal de quienes informan no es solo un agravio laboral, sino un ataque directo a la arquitectura democrática que hemos reconstruido en estos 50 años. Sin el resguardo del Estatuto, la labor periodística queda expuesta a mecanismos de disciplinamiento que silencian las denuncias sobre violaciones de derechos humanos y actos de corrupción, debilitando el control social sobre el poder. La precarización de la palabra profesional abre paso a la impunidad y a la degradación de la verdad pública, convirtiendo la libertad de expresión en un privilegio de pocos en lugar de un derecho inalienable de todo el pueblo argentino

¡No a la pérdida de derechos, ni garantías para el libre ejercicio de la profesión!

¡Solidaridad con todas y todos los trabajadores de prensa!

¡El acceso a la información es un derecho humano!


 
 
 

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