Otro crimen de Estado: un agente del ICE de Trump fusiló a una mujer en Minnesota
- Flor Iskra

- hace 4 días
- 3 Min. de lectura
Lo que el gobierno yanqui quiere vender como "defensa propia", los videos y la calle lo gritan como un asesinato. En medio de una redada migratoria brutal, un agente del ICE le pegó un tiro en la cabeza a Renee Good, una trabajadora que ni siquiera era el objetivo del operativo. El odio racial y la cacería de migrantes se cobraron una nueva vida.
Por: Redacción de Karne de Máquina
Mientras en nuestro país nos tiran con gases por pedir una jubilación digna, y reprimen trabajadores y trabajadoras que luchan, en el "norte democrático" la mano viene igual de pesada. Este miércoles, Minneapolis volvió a oler a pólvora y gases lacrimógenos. A solo unas cuadras de donde la policía mató a George Floyd en 2020, hoy el verdugo fue el ICE (el servicio de inmigración que Trump usa como fuerza de choque).
Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, madre y activista por los derechos migrantes, fue interceptada en su vehículo por agentes federales cazando personas. Según los testigos y los videos que empezaron a circular (y que el gobierno intentó ocultar), Renee quedó en medio de la redrada cuando un agente —del que todavía no dieron el nombre— le disparó directamente al parabrisas. El balazo impactó en su cabeza.
El libreto es el mismo en todos lados. La Secretaria de Seguridad de EE.UU., Kristi Noem, salió a decir que Renee era una "terrorista doméstica" y que el agente disparó porque ella quiso atropellarlo. Donald Trump, fiel a su estilo, la tildó de "agitadora profesional" de izquierda. Por su parte el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, aseguró que se hará una investigación a fondo mientras exige al ICE que se vaya de su ciudad.
La respuesta está en la calle
Los vecinos, manifestantes y organizaciones de activistas ganaron las calles. La respuesta del Estado fue la de siempre: más gases, más palos y el despliegue de la Guardia Nacional.
Desde este espacio de trabajadoras y trabajadores, nos solidarizamos con la familia de Renee y con toda la comunidad migrante que hoy vive bajo una cacería humana en los Estados Unidos. No son "excesos", no es "defensa propia": es el sistema usando a sus perros de presa para disciplinar a los de abajo. Justicia por Renee Good. Basta de gatillo fácil y redadas racistas en todo el mundo.
El brazo armado de Trump
La Border Patrol (Patrulla Fronteriza de EE. UU.) es el brazo armado y uniformado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Son los encargados de vigilar "la línea", es decir, los límites terrestres y marítimos de Estados Unidos para evitar ingresos ilegales.
Según los papeles, su trabajo es detectar y detener a personas que intentan cruzar la frontera sin permiso, además de combatir el tráfico de drogas y armas. Operan en las fronteras con México y Canadá, y también patrullan las costas de Florida y Puerto Rico.
Por su parte, ICE (Inmigración y Control de Aduanas) es la "policía de inmigración" del interior del país. Son los que hacen las redadas en fábricas, casas o ciudades lejos de la frontera (como lo que pasó en Minnesota). Ellos gestionan las deportaciones y las cárceles de migrantes.
Ambos tienen una autoridad legal muy fuerte, pueden detener y revisar vehículos sin una orden judicial si están dentro de su área de influencia fronteriza. Los organismos de Derechos Humanos denuncian que estas fuerzas actúan con un sesgo racial sistemático y que sus tácticas de "prevención por disuasión" empujan a los migrantes a zonas mortales como el desierto de Arizona. En el contexto actual, con las políticas de deportación masiva, ambas agencias están trabajando pegadas, borrando esas fronteras legales para acelerar las expulsiones.


Comentarios