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Milagro Sala, el precio de ser rebelde.

  • Foto del escritor: Marcela Gutierrez
    Marcela Gutierrez
  • 16 ene
  • 4 Min. de lectura

Conocí a Milagro Sala… no, no, primero conocí a las compañeras y compañeros de la Tupac, cuando llegamos un día sin invitación ni contactos, a la Plaza Belgrano, en el centro de San Salvador de Jujuy, donde los "tupaqueros" habían armado un “acampe” exigiendo que cese la persecución a la Flaca, a fines del 2015.

Nos presentamos como militantes de DDHH, a los 10 minutos ya estábamos conversando de la situación en Jujuy, con el Emperador Morales recién electo al mando, mientras las chicas jugaban a la loba y los niños se refrescaban en las pelopinchos,

Nos invitaron a conocer de primera mano la obra de la tremenda organización que la Milagro supo construir, la Tupac Amaru, que nació en los 90’. Visitamos la radio, la Sede Central de la orga, un colegio secundario y el parque acuático… vimos como, con organización y lucha, se puede transformar la realidad de la gente.

Ya me había impactado ver las columnas de la Tupac en las marchas en Ledesma, recordando el Apagón, miles marchando con organización y dignidad y lo que había leído sobre su obra.

Construyeron barrios (aproximadamente 8000 viviendas) ,una cooperativa textil que confeccionaba ropa de trabajo, conjuntos deportivos y escolares destinados al abastecimiento de los miembros de la organización, un taller metalúrgico que producía todas las aberturas que se usaban en las construcciones, una fábrica de bloques y caños de hormigón que producía insumos para la construcción, una fábrica de muebles de caño que confeccionaba estructuras de hierro, mobiliario escolar, sillones, mesas, etc. Escuelas primarias y secundarias, centros de salud, centros culturales, el hermoso Parque Acuático en Alto Comedero, un barrio popular donde viven el 30 % de los jujeños, además de 21 polideportivos entre las principales obras que generaron miles de puestos de trabajo.

(Una gran parte de esa infraestructura fue vandalizada y deteriorada luego de su detención)

A Milagro propiamente, la conocí ya presa en su casa de Cuyaya. Confieso que me sentí bastante intimidada por esa coya de metro y medio que hablaba con autoridad y mirando de frente. Allí, con sus lugartenientes leales y que aún reconocían su liderazgo acompañándola, recibía a todas y todos, los que le pedían consejo, ayuda, contactos, a las y los que pedíamos por su libertad, nacionales y extranjeros, periodistas, militantes… Muy informada siempre, con esperanza en que iba a salir, pero también sintiéndose abandonada por sus cumpas que estaban en el gobierno. Chavista de la primera hora, sentía una gran admiración por el líder bolivariano.

Pero porqué decimos que es una presa política? Milagro Sala tiene una condena unificada a 15 años de prisión efectiva por causas firmes de asociación ilícita, fraude y extorsión, con la Corte Suprema ratificando estas sentencias en mayo de 2025; sin embargo, persisten otras causas judiciales en trámite, incluyendo una "megacausa" por desvío de fondos de viviendas y causas por amenazas, aunque la condena principal y más grave ya es de cumplimiento efectivo y firme, manteniéndola en prisión, bajo arresto domiciliario en Jujuy y desde 2023 en La Plata donde fue trasladada por problemas de salud.

Eso es en lo formal, sin embargo todo el proceso ha estado plagado de irregularidades, lawfare y una abierta persecución por parte de Gerardo Morales. La disputa por el poder y los recursos que llegaban de Nación a la provincia, iniciaron el conflicto que llevaría al exgobernador a acusarla de desviar fondos, corrupción, autoritarismo y violencia.

Asimismo tuvo una fuerte rivalidad con el histórico dirigente Carlos “El Perro” Santillán que coincidía con Morales en las acusaciones contra Milagro de utilizar métodos autoritarios y coercitivos para dirigir la Tupac.

El 16 de enero de 2016 es detenida bajo la figura de “instigación al delito y tumulto” lo que constituye  un gravísimo antecedente para las manifestaciones públicas, un evidente disciplinamiento a una dirigente controversial por sus métodos de organización, aunque en lo personal creo que no se le perdona ser mujer, ser coya, ser pobre y no doblegarse ante el poder de turno. Milagro Sala fue detenida pocos días después de la asunción de Gerardo Morales como gobernador de Jujuy y de Mauricio Macri en la presidencia, en un contexto de reordenamiento político y económico que anticipaba un nuevo ciclo de ofensiva sobre los territorios y los bienes comunes.

Pese a las cientos de voces que se alzaron por ella, artistas, presidentes, militantes, incluso organismos internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos y las expectativas sobre una posible amnistía cuando asumió Alberto Fernández, supuestamente del mismo color político que la Flaca, Milagro cumple hoy 10 años presa. Presa vio morir a su compañero Raúl Noro. A su hijo Sergio Chorolque.

Estudiar la conformación y posterior desarticulación de esta organización, sus aciertos y fallas también es tarea revolucionaria, la repetida falta de formación política en las orgas de base, el asistencialismo, el nepotismo interno, los liderazgos sin sucesores, es una materia pendiente, pero esa es otra historia…

Hoy todas y todos los luchadores y militantes revolucionarios, debemos seguir exigiendo hasta lograrla ¡libertad a Milagro Sala!


 
 
 

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