Luego de los bombardeos a Caracas y del secuestro de Nicolás Maduro. Estados Unidos se retracta de la acusación de Narcotráfico sobre el primer mandatario venezolano..
- Omar Rombolá
- hace 6 días
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Luego de los bombardeos a Caracas y el secuestro de Nicolás Maduro
Estados Unidos se retracta de la acusación de Narcotráfico sobre el primer mandatario venezolano.
Omar Rombolá para Karne de Máquina
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acaba de corregir el expediente sin pedir disculpas. Ya no sostiene que el llamado Cártel de los Soles sea una organización criminal real, estructurada y jerárquica, sino —atención— un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción” alimentada por el narcotráfico.
Es decir: lo que ayer servía para justificar acusaciones espectaculares y titulares de guerra jurídica, hoy se diluye en una definición vaga, funcional y oportunista.
Acusación con la que intentaron legitimar una masacre, una intervención imperialista sobre un país soberano, bombardeando y entrando a los tiros con un grupo comando que aniquiló 80 miembros de la guardia presidencial y secuestró a Maduro y su esposa.

Hoy el mayor argumento con el que sustentaron semejante aberración es desmentido por la justicia norteamericana.
No es un detalle técnico. Es una confesión política.
Durante años, la figura del Cártel de los Soles fue utilizada como arma de presión geopolítica contra Venezuela: sanciones, amenazas, bloqueos, operaciones diplomáticas y mediáticas.
Ahora, cuando Washington necesita negociar petróleo, estabilidad regional o simplemente reordenar prioridades, el relato se acomoda. El imperio no busca justicia: busca control.
El propio Departamento de Justicia lo admite, aunque, con otras palabras: no hay una “organización” criminal, sino redes, favores, clientelismo y corrupción estructural.
Eso no es una anomalía: es el funcionamiento normal de los Estados capitalistas dependientes, y también los es en las mismas entrañas de EEUU, con redes de distribución de droga que no son perseguidas por el Estado Yanqui.
Estados Unidos no persigue a Maduro por corrupto, sino por no obedecer en toda la línea sus designios. Así opera el imperialismo.
La única salida favorable a los pueblos viene desde abajo: de la autoorganización obrera, de los organismos de base, de la democracia directa en los lugares de trabajo y en los barrios, de la independencia política frente al Estado burgués y frente al capital, local o extranjero.
Sin el control de los trabajadores, sin organización desde abajo, sin ruptura real con la lógica del capital, no hay posibilidad de futuro para las masas populres. Solo hay administración de la miseria con distintos colores de bandera.
El imperialismo miente, para matar. Los pueblos enarbolando la verdad decimos Muera el imperialismo, por uno, dos, tres Vietnam.

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