Hablemos de Adorni
- Omar Rombolá
- hace 4 días
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Hablemos de Adorni.
Mientras pasan la Reforma Laboral, la modificación a la Ley de Glaciares y el apoyo de Milei a la ofensiva Guerrerista de Israel y EEUU.
Omar Rombolá para Karne de Máquina
Mientras los medios —oficialistas y opositores— saturan la agenda con los viajes, las propiedades y las miserias personales de Manuel Adorni, lo verdaderamente importante avanza en silencio, por debajo de nuestros piés.

No es casual.
Porque mientras la indignación se canaliza en la figura de un Jefe de Gabinete grotesco, —perfecto para el escándalo y la catarsis—, el gobierno empuja transformaciones estructurales contra la clase trabajadora y la naturaleza . Y lo hace con la complicidad activa o pasiva de amplios sectores del sistema político y sindical.
Una situación en principio nociva para el Gobierno, es sin dudas pensada desde el control de daños, incluso aprovechada como bomba de humo.
Que se malogre la miserable carrera política de este Bufón puede ser un perfecto Pararrayos, para que lo más nocivo pase inadvertido o con una cobertura menor.
La reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares no se ejecutan en el vacío. Pasan mientras miramos otra cosa.
Se deja de hablar del desfinanciamiento de la ANDIS, del saqueo a personas con discapacidad a las que les quitaron medicamentos, tratamientos y hasta sillas de ruedas. Un entramado donde aparecen funcionarios de alto nivel y empresarios beneficiados por sobreprecios y circuitos de corrupción.
Se deja de hablar de las jubilaciones, de la miseria planificada para quienes trabajaron toda su vida.
Se deja de hablar —deliberadamente— de la reforma laboral. De cómo se intenta imponer y se resiste empresa por empresa, establecimiento por establecimiento, en un proceso que intenta el disciplinamiento fragmentado y evitar una respuesta unificada.
No se discute el FAL, ese mecanismo que convierte las indemnizaciones en un costo casi nulo para las patronales, desviando aportes que deberían sostener el sistema previsional. Así se vacía el sistema jubilatorio mientras se alimenta un negocio financiero, preparando el terreno para un retorno encubierto al modelo de las AFJP.

Tampoco se habla de la restricción del derecho de huelga. Porque cuando se amplía de manera arbitraria la categoría de “actividad esencial” o “trascendental”, lo que se hace en la práctica es vaciar la herramienta más importante de la clase trabajadora. Una huelga que sólo puede afectar un 25% de la actividad deja de ser huelga: se convierte en simulacro.

Y en paralelo, avanza la modificación de la Ley de Glaciares.
Bajo un lenguaje técnico, se redefine qué se considera zona protegida. Se reduce la protección a los glaciares con “función hídrica efectiva”, dejando fuera amplias áreas periglaciares. Se traslada el poder de decisión a las provincias, habilitando evaluaciones de impacto ambiental a medida de los intereses de las mineras y de los Gobernadores que se relamen con recibir las dádivas del negocio.
El resultado es claro: se abre la puerta a la expansión minera en zonas antes resguardadas, con consecuencias irreversibles sobre las reservas de agua.

Pero de todo esto no se habla.
Sectores del Peronismo son responsables, junto a las Centrales Sindicales de que la Reforma Laboral se haya refrendado en el congreso.
La modificación a la Ley de Glaciares es impulsada por el gobierno de Javier Milei (La Libertad Avanza), con el apoyo de bloques aliados como el PRO, sectores de la UCR y peronistas de provincias mineras (NOA, Cuyo), además de cámaras empresariales mineras y la Unión Industrial Argentina (UIA).
En tanto el Gobierno se apresta a ser parte de la alianza Guerrerista de Trump y Netannayu, haciendo propia la Guerra contra Irán y el genocidio contra el pueblo palestino.

Porque mientras discutimos a Adorni, pasan cosas. Y los medios lo saben, se llama Agenda Setting.



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