Fuego Amigo: Policías Reprimidos por sus camaradas, en la huelga de los uniformados en Rosario, Provincia de Santa Fe.
- Omar Rombolá
- 11 feb
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Fuego Amigo:
Policías Reprimidos por sus camaradas, en la huelga de los uniformados en Rosario, Provincia de Santa Fe.
Omar Rombolá para Karne de Máquina
Las Contradicción es lo que explica todo
En un giro irónico y revelador, la reciente protesta policial en Santa Fe ha puesto de manifiesto una fractura en el aparato represivo del Estado.
Lo que comenzó como una manifestación de descontento por condiciones y salario, terminó en un enfrentamiento entre los propios efectivos: los que se habían sumado al acuartelamiento y aquellos que mantenían la permanencia del servicio, bajo las órdenes del Jefe de la unidad 2, Luis Maldonado.
Otra ironía es que aquellos que sin miramientos reprimen al pueblo trabajador que enfrenta el ajuste, sean alcanzados por el mismo ajuste que defienden con palos, gases y balas de Goma.

El lamento de la "Gente de Bien"
Los comentarios que pueden leerse en los mensajes de la audiencia, de medios como “La Nación”, que cabe recordar, eran de algarabía cuando las fuerzas “Del Orden”, reprimían obreros, jubilados, personal de Salud, se transforman ahora en un mar de llanto y lamentaciones.
El Ajuste y la necesidad de llegar al hueso de las Corporaciones
Este fenómeno refleja una realidad más amplia: el brutal ajuste que afecta a la clase trabajadora y a los sectores más empobrecidos también está alcanzando a quienes ejercen la represión. Es que los grupos más Concentrados necesitan llegar al hueso con relación al Ajuste, esta política los lleva incluso a debilitar las partidas para sus propios Cancerberos.
El presupuesto general en seguridad durante la gestión de Javier Milei experimentó una caída del 30% en términos reales frente a 2023, enmarcado en un ajuste fiscal generalizado. A pesar de esta reducción, el gobierno priorizó el financiamiento de inteligencia, aumentando drásticamente los fondos de la SIDE en más de 1.900%.
Aquí se desnuda la inversión del Estado en Seguridad, relacionada sobre todo a la Represión y Persecución política a opositores y organizaciones de lucha.
Ya no sos igual...
Es crucial recordar que, más allá de la condición laboral, los policías son funcionarios del aparato estatal y, por lo tanto, parte de la maquinaria de control y represión del ESTADO.
En este contexto, la ironía no se hace esperar: el gobierno que enarbola la bandera de la "seguridad" y presenta a los uniformados como los " de azul son los buenos", ahora se encuentra con que esos mismos "AZULES" se vuelven incómodos cuando exigen mejores aumentos salariales.
La narrativa oficial se tambalea: ¿acaso los de azul no eran los buenos y ahora serán los verde oliva o los camuflados los buenos y los de azul los malos? Todo muy confuso en este dilema que pone en evidencia la fragilidad del discurso oficial.
La Historia reciente de las revueltas Policiales
Para sumar a este contexto podemos agregar que el 4 de febrero de 2026, un policía de la Policía Federal Argentina llamado Miguel Ángel Montiel se encadenó a las rejas de la Casa Rosada en Buenos Aires como una forma de protesta. Llevaba consigo su arma reglamentaria y una pancarta donde denunciaba irregularidades en la Superintendencia de Transporte, señalando puestos fantasmas y otros problemas internos. Finalmente, fue retirado por sus propios compañeros y llevado a la sede de la PFA. Este acto se suma a un clima de creciente tensión y reclamos dentro de las fuerzas de seguridad, y refleja parte de ese contexto más amplio de descontento.

En Misiones, en Posadas, las protestas policiales se dieron principalmente en mayo de 2024, cuando los efectivos se acuartelaron y exigieron aumentos salariales. Durante esas movilizaciones, se unieron también docentes y personal de salud. Sin embargo, una vez que los policías lograron resolver sus reclamos, estuvieron dispuestos a reprimir a esos mismos sectores que protestaban junto a ellos. Esto resalta que, en última instancia, los policías, al formar parte del aparato represivo del Estado, no son parte de la clase trabajadora.

El resquebrajamiento circunstancial de la Cadena de Mandos
No se trata aquí de brindar solidaridad a la fuerza policial, de ninguna manera, la solidaridad es sólo entre trabajadores y los policías NO LO SON, queda más que claro cuando se aprestan incluso con salarios de hambre a reprimir la protesta social.
Sino de analizar cómo la estructura del Estado y sus agentes están siendo impactados por las políticas de ajuste. En la medida en que se profundiza la lucha contra la reforma laboral y se vislumbra un posible resquebrajamiento de la cadena de mandos y del orden establecido, es crucial entender que esa división interna puede ser un factor indirectamente favorable para la clase trabajadora, sin que ello implique apoyar a ninguna de las facciones policiales.
La autoorganización y la autodefensa armas históricas de la Clase trabajadora.
Los y las trabajadoras nos encontramos a menudo, cuando salimos a defender nuestros derechos con la Represión Estatal, es fundamental para el triunfo de nuestra lucha, hoy de resistencia, apelar a la Organización por Abajo, Asamblearia, de Auto actividad, de coordinación, Acción Directa y autodefensa.
Sólo así podremos enfrentar el camino adverso que se presenta, frente a una Reforma Laboral Esclavista.
Estar dónde está la Clase
Sin embargo la mayoría de la Clase trabajadora sigue atenazada por otro tipo de policía, la Burocracia Sindical, es menester no desunirnos los trabajadores en las luchas actuales, a la Burocracia Sindical se la puede enfrentar si estamos en el terreno de sus dominios, no escapando de ellos.
Esto significa que la lucha es por dentro y por fuera de los Sindicatos Oficiales de acuerdo a las situaciones concretas.
Nos vemos en la Lucha.
10 de febrero de 2026



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