Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Granja Tres Arroyos: el negocio del pollo crece, a costa del lomo de los trabajadores
- Omar Rombolá
- 2 ene
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Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Granja Tres Arroyos: el negocio del pollo crece, a costa del lomo de los trabajadores
Omar Rombolá para Karne de Máquina
El negocio avícola crece. El consumo aumenta. Las exportaciones repuntan. La producción bate récords.
Pero en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, para los trabajadores de Granja Tres Arroyos, el balance es otro: salarios recortados, pagos en cuotas, despidos y un festival de fraude laboral con aval político.
Otra vez Granja Tres Arroyos vuelve a ser noticia nacional por descargar el ajuste sobre sus trabajadores y trabajadoras.
Durante 2025 ya se perdieron alrededor de 400 puestos de trabajo entre despidos y “retiros voluntarios”. Una cifra que desmiente de plano el acta firmada en febrero, donde la empresa impuso un recorte salarial —la eliminación de un ítem del sueldo— a cambio de sostener el empleo por un año. El chantaje patronal clásico: aceptá el ajuste hoy para no quedarte sin trabajo mañana. Fue todo una mentira, ajustaron y despidieron.
También prometieron “estabilizar” los salarios. La realidad fue otra: durante gran parte del año hubo atrasos en el pago de las quincenas y en octubre apenas habían depositado un cuarto del sueldo. Recién después de medidas de fuerza, la empresa pagó… para volver a atrasarse en noviembre. Granja Tres Arroyos paga cuando quiere, como quiere y si quiere.

En este fin de año se sumó una nueva maniobra. En los hechos, La Planta “China” de GTA ya funcionaba como una sola planta junto a Becar, incluso cerrando una calle pública con el aval del poder político local.
Pero formalmente siguen siendo dos razones sociales distintas, con dos convenios y dos gremios diferentes: Alimentación y Carne. Una fragmentación funcional a la patronal.
Desde el lunes 1° de diciembre, los trabajadores de Becar fueron absorbidos por la planta La China. Se volvió al esquema de dos turnos, como a principios de año, pero con despidos y “retiros voluntarios” que son despidos encubiertos y una plantilla dividida en distintos gremios. Más precarización, más confusión, más disciplinamiento.
La patronal decidió el cierre definitivo de su planta de Becar. La empresa, que mantiene la mayor producción de carne avícola en la Argentina, notificó a 270 operarios que fueron trasladados a la planta La China, ubicada a metros de distancia.
De Grazia dueño de Granja Tres Arroyos sigue haciendo prácticamente lo que quiere. Y nadie dice ni hace nada nada.
Lo cierto es que hay una santa Alianza en defensa de los intereses patronales.
Las conducciones sindicales (Miguel Ángel Klenner del Sindicato de la Alimentación y Sergio Vereda del Sindicato de la Carne)
El intendente Lauritto (PJ).
El gobernador Frigerio (PRO–LLA).
El secretario de Trabajo Cordero (LLA).

La llamada “unificación” viene acompañada de nuevos “retiros voluntarios”, que en los hechos funcionan como despidos encubiertos. Cambios permanentes de sector, modificaciones arbitrarias de tareas, incertidumbre total. El objetivo es claro: cansar, confundir, quebrar. Empujar a que el trabajador “arregle”.
Pero incluso eso resulta una trampa. Quienes firmaron retiros o fueron despedidos desde febrero cobrarán —si es que cobran— en cuotas, y en muchos casos la empresa dejó de pagar la supuesta compensación por el 9% del salario recortado en febrero. El “zar del pollo” también es el zar del fraude laboral.
¿Qué crisis?
Algunos medios hablan de una supuesta crisis de Granja Tres Arroyos, empresa que concentra casi el 20% del mercado avícola nacional. Los datos desmienten ese relato.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, entre enero y agosto el negocio no dejó de crecer:
Se produjeron 1,5 millones de toneladas, más que en 2024 y por encima del promedio de los últimos cinco años.
El consumo de carne de pollo tuvo un “comportamiento notable”, con un aumento sostenido respecto del último lustro.
La Secretaría de Agricultura confirma que es el mayor nivel de consumo desde 2016.
Las exportaciones crecieron un 8% interanual en los primeros ocho meses del año, con reapertura del mercado chino y ampliación de destinos.
Las ganancias actuales del Grupo empresario son 3000 millones de dólares anuales y exporta a 60 países.
No hay crisis. Hay ganancias.
Lo que hay es una decisión empresarial: maximizar beneficios a costa de salarios, derechos y puestos de trabajo, con la pasividad —cuando no la colaboración— del Estado.
Otra vez el ajuste cae sobre los mismos. Otra vez el negocio vuela mientras los trabajadores pagan el precio. Otra vez queda claro que, sin organización y lucha, el “éxito empresarial” se construye con despidos, hambre y fraude.
Los trabajadores han hecho una larga experiencia, y la misma ha demostrado que sólo pueden confiar en sus propias fuerzas, ni los políticos, ni las conducciones sindicales están de su lado.
Cuando los laburantes se unieron desde abajo han logrado pequeñas victorias, por ejemplo recientemente, forzar a la patronal a pagar el salario, cuando esta quería dilatarlo aún más.
Y en el momento más álgido de la lucha, cuando la patronal extorsionaba con cerrar la planta China para bajar salarios, se perdió, teniendo todo el pueblo movilizado, por la traición de los dirigentes sindicales.
Vale la pena reflexionar sobre esto.
Agradecemos la creatividad de la gente de Concepción del Uruguay que nos envió este gracioso meme.
2 de enero de 2026

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