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Fernando Cerimedo y el Huevo de la serpiente

Foto del escritor: Omar Rombolá
Omar Rombolá
20 ago
10 min de lectura

Del laboratorio digital de la Ultraderecha a una trama que atraviesa Argentina, Bolivia y Brasil. Acusaciones sobre Negocios turbios, investigaciones por contratación de sicarios e intento de homicidio y otras yerbas

                               

Omar Rombolá para Karne de Máquina


Cerimedo y Milei
Cerimedo y Milei

 

Fernando Cerimedo pasó en pocos años de ser un estratega de comunicación política y operador digital de la nueva derecha latinoamericana a convertirse en una figura que aparece vinculada, de distintas maneras, con algunos de los principales escándalos políticos que atraviesan a gobiernos de ultraderecha de la región.

Su detención en Bolivia, luego del ataque a balazos contra su expareja Nadia Beller, volvió a colocar su nombre en el centro de una trama que conecta a Javier Milei, Karina Milei, Jair Bolsonaro, Rodrigo Paz, ANDIS, La Derecha Diario y un conjunto de negociados.

El slogan de la Moral como Política de Estado, se erosiona cuando la corrupción supura de una forma inocultable en cada rincón de Latino américa dónde gobierna la llamada “Nueva Derecha”.

Un dato interesante es que Javier Milei habría borrado todas sus publicaciones dónde aparecía la palabra “Cerimedo”, cuestión significativa a esta altura de los acontecimientos.

Cabe mencionar que si estos movimientos reaccionarios acceden al gobierno del estado por vía electoral, y no con golpes militares, como solían hacerlo otrora, es gracias a un conjunto de elementos, la cuestión es multicausal, pero indudablemente uno de ellos es la acción del progresismo, que en general prepara las condiciones para el ascenso de estos armados fascistoides.

Ya que usan la premisa de ”Gobernar como la Derecha para que no gane la Derecha”, concepto del sociólogo y filósofo italiano Norberto Bobbio sobre los límites ideológicos de la centroizquierda.

Cave mencionar que gobiernos progresistas o de derecha expresan las dos caras de una misma moneda, la dominación del capital sobre la clase trabajadora y la sociedad toda.


El ataque a Nadia Beller
El ataque a Nadia Beller

El ataque a Nadia Beller:

 

La noche del lunes, dos hombres llegaron hasta el lugar donde se encontraba la abogada y ex pareja de Cerimedo. Según las reconstrucciones difundidas, vestían como repartidores. Uno de ellos le disparó y el otro le sustrajo la cartera y el teléfono celular. Las cámaras de seguridad registraron el ataque. Beller recibió tres disparos y sobrevivió.

Horas después, Fernando Cerimedo fue detenido en el aeropuerto internacional de Viru Viru cuando, según las informaciones publicadas, intentaba viajar hacia Argentina.

La Fiscalía boliviana lo imputó por tentativa de feminicidio y solicitó 180 días de prisión preventiva. Cerimedo se negó a declarar.

Beller sostiene que el ataque no fue un hecho aislado. Desde el hospital afirmó que Cerimedo habría enviado sicarios para asesinarla y denunció que ella poseía información sobre presuntos negocios de combustible, oro y seguros, además de información relacionada con el escándalo de ANDIS en Argentina.

Existe un elemento que merece especial atención: los atacantes se llevaron su teléfono celular. Beller afirma que posee conversaciones y documentación que podrían respaldar parte de sus denuncias. Después del ataque comenzaron a circular también conversaciones que, según distintos medios, comprometerían a Cerimedo en relación con la filtración de información vinculada al caso ANDIS.

Al mismo tiempo, Beller declaró que está embarazada de aproximadamente cuatro semanas y señaló a Cerimedo como padre del embarazo. Esa información fue publicada por varios medios y también aparece en declaraciones de la propia víctima desde el hospital.

Además, según DataClave, Beller contó que habían estado junto a Cerimedo el día anterior al ataque y que se habían presentado en el hospital para verificar el estado del embarazo. Cuestión que le da dimensiones aún más perversas al atentado.

La defensa de Cerimedo sostiene que Beller habría organizado un “autoatentado” con finalidades políticas para perjudicar al Gobierno de Rodrigo Paz, es decir que estando embarazada habría acordado recibir tres disparos, con un arma de fuego, en verdad no resulta muy creíble la hipótesis de la defensa.

La trama: Cerimedo, campañas electorales, operadores digitales, granjas de trolls, medios de comunicación, vínculos con gobiernos de Ultraderecha, negocios turbios y redes políticas que atraviesan Argentina, Brasil y Bolivia.


Nadia Beller internada luego del ataque
Nadia Beller internada luego del ataque

 

De Milei a Bolsonaro y Rodrigo Paz

 

Cerimedo fue una pieza importante de la estrategia digital que acompañó la campaña presidencial de Javier Milei en 2023. También tuvo vínculos con el espacio político de Jair Bolsonaro en Brasil y posteriormente trabajó como asesor externo del presidente boliviano Rodrigo Paz.

Su trayectoria muestra la existencia de redes políticas y comunicacionales transnacionales de la derecha, en las que las fronteras nacionales parecen tener poca importancia.

Cerimedo también fue uno de los fundadores de La Derecha Diario, medio que se convirtió en una de las plataformas comunicacionales importantes del universo libertario argentino.


Cerimedo asesor digital de la ultraderecha
Cerimedo asesor digital de la ultraderecha

 

Cerimedo y la dimensión tecnofascista: cuando la tecnología se convierte en poder político

 

El caso Cerimedo puede ser leído también dentro de un fenómeno más amplio: el avance de una derecha tecnológica que combina poder económico, plataformas digitales, propaganda, algoritmos y política.

En Estados Unidos, figuras como Peter Thiel y Elon Musk ocupan un lugar central en esta transformación.

Thiel, cofundador de PayPal y fundador de Palantir, es uno de los principales referentes intelectuales y financieros de la nueva derecha tecnológica. Su crítica a la democracia liberal y su enorme capacidad de financiamiento político lo convirtieron en una figura clave de ese espacio.

Musk representa otra dimensión: la del empresario tecnológico que controla directamente una plataforma global de comunicación. Desde la adquisición de Twitter, transformada en X, su intervención política se volvió cada vez más directa, mientras distintas investigaciones académicas estudian cómo las plataformas pueden ser utilizadas para amplificar polarización y discursos de extrema derecha.

Cerimedo aparece, en una escala latinoamericana, dentro de ese mismo cambio de paradigma. Su utilización reconocida de trolls y bots, su participación en campañas electorales, su vínculo con medios digitales como La Derecha Diario y su actividad política en distintos países muestran cómo la disputa por el poder ya no se desarrolla solamente en partidos, sindicatos, parlamentos o medios tradicionales.

También se desarrolla en plataformas, algoritmos, redes sociales y sistemas de manipulación de la atención.

Por eso algunos investigadores hablan de “tecnofascismo” para describir la convergencia entre poder tecnológico, concentración económica, autoritarismo, propaganda digital y debilitamiento de las mediaciones democráticas.

La aparición de un nuevo modelo de poder en el que quienes controlan tecnología, información y capacidad de intervención sobre la opinión pública adquieren una influencia política extraordinaria, y ponen en cuestión al régimen democrático formal.

Las granjas de trolls son una expresión de ese fenómeno. La plataforma global controlada por un multimillonario es otra. Y los operadores digitales que articulan campañas, medios y redes constituyen otra pieza del mismo proceso.


Peter Thiel y Elon Musk,
Peter Thiel y Elon Musk,

 

Tecnofascismo: cuando a los dueños de la tecnología no les alcanza la democracia

 

Para entender el fenómeno que representa Fernando Cerimedo hay que mirar un poco más arriba. No porque exista una relación directa comprobada entre Cerimedo, Peter Thiel y Elon Musk, sino porque sus trayectorias permiten observar una transformación común: la concentración de poder económico y tecnológico comienza a convertirse también en poder político y comunicacional.

Es que estamos en un momento del capitalismo inédito en lo que concierne a la concentración de la riqueza, el 1% de la población mundial se queda con casi el 70% de la riqueza producida, y para sostener este saqueo la democracia tal cual la conocemos no les estaría alcanzando.

Uno de los ejemplos más explícitos es Peter Thiel. En 2009, en un ensayo publicado por Cato Unbound, el multimillonario fundador de Palantir escribió:

“Ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles.”

La frase no aparece fuera de contexto: forma parte de una reflexión política en la que Thiel cuestiona la evolución de la democracia liberal y el avance del Estado de bienestar y del sufragio. El texto original puede consultarse en Cato Unbound.

No se trata simplemente de una opinión sobre un gobierno determinado. Es una crítica a la propia compatibilidad entre dos conceptos que para la tradición democrática moderna deberían estar profundamente ligados: libertad y democracia.

Está claro que cuando habla de la libertad, está hablando de la libertad de los capitalistas para explotar a los trabajadores.

Y si Thiel representa una dimensión intelectual de esta nueva derecha tecnológica, Elon Musk representa otra: la del empresario que posee una enorme capacidad económica, controla plataformas de comunicación y participa directamente en la disputa política.

En julio de 2020, después de la salida de Evo Morales del poder en Bolivia, un usuario de Twitter acusó al Gobierno de Estados Unidos de haber organizado un golpe contra Morales para que Musk pudiera obtener el litio boliviano.

Musk respondió: “Daremos un golpe a quien queramos. ¡Acéptenlo!”

Respondió provocativamente a una acusación que vinculaba el golpe con el litio. El contexto hace que sus palabras sean relevantes y significativas.

El golpe o crisis política que terminó con la salida de Evo Morales había ocurrido en noviembre de 2019. Morales denunció que detrás de su derrocamiento existían intereses relacionados con el litio boliviano.

Musk respondió a una acusación sobre un golpe en Bolivia vinculado al litio celebrando explícitamente la posibilidad de dar golpes de Estado.

Y hay una ironía difícil de ignorar: quien respondía era el propietario de una empresa cuyo desarrollo industrial depende de baterías y, por lo tanto, de minerales estratégicos.

La cuestión central es quién controla hoy los instrumentos capaces de moldear la opinión pública. Thiel representa el poder del capital tecnológico y de la infraestructura de datos. Musk representa además el poder de una plataforma global de comunicación.

Cerimedo representa, en una escala latinoamericana, el poder del operador político capaz de utilizar trolls, bots, medios digitales y redes sociales para intervenir en la conversación pública.

 

La conexión que interesa investigar es estructural.

 

¿Qué ocurre cuando el poder económico puede comprar empresas tecnológicas, controlar plataformas, financiar movimientos políticos, producir información y modificar artificialmente la circulación de determinados discursos?

La democracia tradicional ha sido históricamente un dispositivo del capital, que por medio de instituciones dominaba a las clases subalternas: partidos, sindicatos, parlamentos, fuerzas armadas, medios de comunicación y organizaciones sociales.

La nueva derecha tecnológica intenta disputar, colocándose en la cima del poder, sin necesidad de apelar a mediaciones democráticas.

Y allí el caso Cerimedo adquiere otra dimensión. Las granjas de trolls no son solamente una herramienta electoral. Son una forma de intervenir sobre la percepción de lo que la sociedad considera real, importante o mayoritario.

El algoritmo decide qué vemos. Los operadores intentan influir sobre el algoritmo. Los multimillonarios controlan las plataformas. Y los políticos utilizan esa infraestructura para disputar el poder. La pregunta ya no es solamente quién gobierna.

La historia de Cerimedo deja de ser solamente una historia argentina o boliviana y comienza a formar parte de una disputa mucho mayor: la lucha por el poder político en la era de los magnates tecnológicos, los algoritmos y la propaganda digital.

 

Bolsonaro y la desinformación electoral

 

En Brasil, Cerimedo quedó vinculado a la campaña de Bolsonaro de 2022 y a la difusión de cuestionamientos falsos sobre las máquinas de votación.

Fue investigado por la Policía Federal brasileña dentro de la causa sobre el intento de golpe contra Lula, aunque posteriormente no fue incluido en la acusación presentada por la Procuraduría General de la República.

 

ANDIS, Spagnuolo y Karina Milei

 

El nombre de Cerimedo también apareció en la causa por las presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad.

Los audios atribuidos al entonces titular de ANDIS, Diego Spagnuolo, describieron un supuesto mecanismo de cobro de retornos a proveedores y mencionaron a Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem. La investigación judicial avanzó posteriormente sobre funcionarios y empresarios vinculados al organismo.

Cerimedo declaró ante la Justicia en esa causa y sostuvo que había escuchado de Spagnuolo versiones coincidentes con el contenido de los audios.

A partir de las declaraciones de Nadia Beller apareció una nueva línea de investigación. Beller afirmó que Cerimedo le habría contado que su entonces esposa, Natalia Basil, había sido quién filtró los audios de Spagnuolo, y sostuvo que, según lo que él le habría relatado, la filtración estaba vinculada con la intención de exponer presuntas irregularidades relacionadas con el entorno de Karina Milei.

 

Bolivia: denuncias sobre negocios

 

El episodio boliviano llevó la investigación hacia el entorno del Gobierno de Rodrigo Paz.

Beller denunció que durante su relación con Cerimedo habría tenido conocimiento de presuntos negocios vinculados con combustible, diésel, oro y contratos de seguros, y señaló al entorno del presidente boliviano.

También afirmó que Cerimedo habría actuado como intermediario en algunas de esas operaciones.

Según Beller, existirían conversaciones almacenadas en un segundo teléfono que podrían aportar elementos para respaldar sus acusaciones.

El Gobierno de Paz rechazó las acusaciones y pidió que fueran investigadas. También negó que Cerimedo tuviera un cargo formal dentro de la estructura estatal y lo presentó como un asesor externo vinculado a cuestiones de comunicación digital.

 

El combustible adulterado

 

Bolivia atravesó durante 2026 un escándalo por la distribución de gasolina adulterada o de mala calidad.

Una investigación parlamentaria señaló responsabilidades políticas, administrativas y técnicas, mientras que el exministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli fue detenido en julio acusado de participar en la distribución del combustible contaminado. Según las investigaciones citadas por El País, al menos 66.000 vehículos habrían sido afectados.

Este contexto vuelve relevante periodísticamente la denuncia de Beller sobre supuestos negocios de combustible.

 

¿Y qué tiene que ver La Derecha Diario?

 

Cerimedo no es solamente un consultor que trabajó para determinados candidatos. Es también uno de los fundadores de La Derecha Diario, medio que se convirtió en una pieza importante de la comunicación política libertaria y de la llamada “batalla cultural” de la derecha.

Su trayectoria permite observar cómo se articulan medios digitales, redes sociales, operadores políticos y estrategias de comunicación en el crecimiento de la nueva derecha latinoamericana.

Por eso, el caso Cerimedo no puede ser leído únicamente como una causa policial. También obliga a mirar cómo funcionan las redes de poder político y comunicacional que atraviesan distintos gobiernos de derecha en América Latina.

 

Del delito “individual” a las redes de poder

 

Cerimedo trabajó para Milei, estuvo vinculado al espacio de Bolsonaro, asesoró a Rodrigo Paz, participó en la construcción de La Derecha Diario, declaró en la causa ANDIS, se lo vinculó con el llamamiento del golpe a Lula y a los negocios del combustible adulterado y a la minería de extracción de oro, durante el gobierno de Rodrigo Paz.

En paralelo, Beller sostiene tener información sobre presuntos negocios y afirma haber recibido de Cerimedo determinados relatos vinculados con el caso ANDIS.

Detrás de Cerimedo está en discusión el funcionamiento de una red regional de poder, propaganda, negocios turbios y manipulación de sentido político social.

Y eso, desde el periodismo libre, merece ser investigado hasta las últimas consecuencias.

 

           Fuentes

1.El País — “La detención de un consultor de ultraderecha acusado de intento de feminicidio activa denuncias de corrupción en Bolivia y Argentina”.

2.Reuters — “Adviser to Bolivia's Paz, Argentina's Milei detained over attack on analyst”.

3.The Guardian — “Adviser to far-right Latin American leaders arrested for allegedly plotting to kill girlfriend”.

4.Página/12 — “Cerimedo detenido en Bolivia: los indicios que complican…”.

5.La Nación — “Caso Cerimedo, EN VIVO: qué se sabe de la investigación…”.

6.Cadena SER — “Detenido en Bolivia Fernando Cerimedo, exasesor de Milei, por intento de asesinato de su expareja”.

8.Chequeado — “Cerimedo difundió información falsa sobre las elecciones en Brasil, pero no fue acusado por el intento de golpe”.

9.El Diario AR — “La Policía Federal de Brasil acusa al publicista de Milei de participar en un intento de golpe contra Lula”.

10.  EL CLIP — “La Policía brasileña señala a un colaborador de Milei como parte del grupo golpista de Bolsonaro”.

11.  La Nación — “Milei es dócil”, dice el consultor que está detrás de los trolls del candidato libertario.

12.  El País / cobertura sobre Cerimedo.

13.  El País — “Detenido el exministro de Hidrocarburos de Bolivia por la distribución de gasolina adulterada”.

14.  EconoJournal — “La importación de combustibles adulterados, una de las razones que explica la crisis en Bolivia”.

15.  Infobae — “Investigación legislativa revela cómo combustible sin certificación llegó a los surtidores de Bolivia”.

17.  Nueva Sociedad — “El encantador de serpientes de las nuevas derechas latinoamericanas”.

 

 

 
 
 

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