Euskal Herria: Juicio contra los 16 de Berango por un recibimiento a un expreso vasco
- Omar Rombolá
- hace 1 día
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Buenos Aires, Omar Rombolá para Karne de Máquina
El próximo 8 de junio comenzará en Madrid un juicio que vuelve a colocar en el centro del debate la situación de los derechos civiles y políticos en Euskal Herria. Dieciséis ciudadanos vascos serán juzgados por haber participado en marzo de 2022 en un acto de bienvenida al expreso político, Ibai Aginaga, tras recuperar su libertad.
La Fiscalía española acusa a los imputados de "enaltecimiento del terrorismo" y solicita penas que, en conjunto, alcanzan los 36 años de prisión, 171 años de inhabilitación y multas por 75.000 euros. Entre las personas procesadas se encuentran nueve expresos vascos, circunstancia que aumenta el riesgo de que eventuales condenas impliquen cumplimiento efectivo de prisión.

La causa se origina en un "ongi etorri" —expresión vasca que significa "bienvenida"— realizado en la localidad de Berango, en Bizkaia. Para los organizadores y numerosas organizaciones sociales y políticas vascas, se trató de un acto de carácter comunitario y solidario destinado a recibir a una persona que había recuperado la libertad tras años de encarcelamiento. Para la justicia española, una oportunidad para poner su bota sobre el espíritu de resistencia y rebeldía del pueblo vasco.
Ante la inminencia del juicio, se han multiplicado las iniciativas de solidaridad en distintas localidades de Euskal Herria. Bajo la consigna "¡Libertad para los de Berango, Ongi Etorris libres!", comités de apoyo, organizaciones populares y referentes sociales han impulsado asambleas, charlas y movilizaciones denunciando lo que consideran un nuevo episodio de criminalización de la disidencia política vasca.
Este pasado sábado 30 de mayo, una caravana de vehículos recorrió diferentes pueblos de Bizkaia. Una parte de dicha caravana partió de la localidad de Erandio, mientras que la otra lo hizo desde Plentzia, arribando más de 30 automóviles a la localidad de Berango. Propagandizando el caso de «los 16 de Berango».

Un conflicto que no terminó
Aunque circunstancialmente el conflicto armado vasco concluyó hace años y ETA anunció el cese de su actividad en 2011, la represión política no ha desaparecido, y mucho menos la opresión sobre el pueblo vasco.
El juicio a los16 de Berango representa la continuidad de una política estatal orientada a castigar determinadas expresiones políticas, culturales y sociales vinculadas a la lucha del pueblo vasco. los recibimientos a expresos forman parte de prácticas de solidaridad comunitaria y su persecución judicial implica aplastar derechos fundamentales como la libertad de expresión, reunión y organización.
Euskal Herria y una larga historia de opresión nacional
El caso de Berango no puede comprenderse completamente sin considerar la historia de la relación entre el Estado español y el pueblo vasco. Durante siglos, Euskal Herria ha mantenido una identidad nacional propia, con lengua, cultura e instituciones diferenciadas. Sin embargo, distintos procesos históricos impulsados desde Madrid buscaron aplastar su autonomía política y cultural.
La situación alcanzó uno de sus momentos más dramáticos durante la dictadura de Francisco Franco, cuando el euskera fue perseguido, se prohibieron símbolos nacionales vascos y miles de militantes, sindicalistas y opositores fueron encarcelados, exiliados o ejecutados.
La represión contra el movimiento independentista vasco tampoco desapareció con el fin de la dictadura. Durante los gobiernos del socialista Felipe González actuaron los llamados Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), una estructura parapolicial responsable de secuestros, torturas y asesinatos contra militantes y simpatizantes del independentismo vasco, principalmente entre 1983 y 1987. Diversas investigaciones judiciales demostraron la implicación de altos funcionarios del Estado español en aquella denominada "guerra sucia". Los GAL representaron la continuidad de prácticas represivas ilegales bajo gobiernos formalmente democráticos y constituyeron uno de los episodios más oscuros de la historia reciente del Estado español.

Amplios sectores del movimiento abertzale sostienen que persisten mecanismos de dominación política, judicial y cultural que limitan el derecho de autodeterminación del pueblo vasco, los "ongi etorri" no son simplemente actos de bienvenida, sino expresiones de memoria colectiva y resistencia política frente a décadas de represión, encarcelamiento y negación de derechos nacionales.
Justamente la violenta represión desatada, por la policía del gobierno vasco, hace poco tiempo contra los integrantes locales de la Flotilla Global Sumud, en medio de un "ongi etorri" en el aeropuerto, es prueba de la permanente acción estatal contra esta expresión de resistencia colectiva.
Solidaridad internacional
La campaña en apoyo a los 16 de Berango está claramente vinculada con luchas de otros pueblos que enfrentan diferentes formas de dominación nacional, como el pueblo palestino, el pueblo saharaui y tantos otros que luchan por su liberación, reivindicando la solidaridad internacionalista y el derecho de los pueblos a decidir libremente su destino.
Mientras el juicio se acerca, la movilización continúa en Euskal Herria. El proceso judicial no solo pone en juego la situación de dieciséis personas concretas, sino también el alcance de las libertades políticas y democráticas en el Estado español.
El caso de los 16 de Berango se ha transformado así en un símbolo para amplios sectores del movimiento popular vasco. La causa reabre el debate sobre los límites de la libertad política, el derecho a la memoria y la persistencia de una asfixiante opresión del Estado Español sobre los Euskal herritarrak.
Todo amante de la libertad no puede dejar de gritar ¡fuera las manos del Estado Español sobre los 16 de Berango! ¡Desprocesamiento ya! ¡Libertad ya!!

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